“Quiero jugar en el torneo local”

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A los 34 años, Mariano Castets le dijo basta a la etapa de basquetbolista profesional. Prioriza la unión familiar. Fueron 21 temporadas como nómade, desde aquellos inicios de niño en Estudiantes, pasando por Italia, Oberá, Ben Hur, Peñarol, Monte Hermoso y Olimpo, por citar. Su última actuación se dio en Petrolero Argentino (Plaza Huincul), en la campaña 2016-17 del aún TNA (Liga Argentina). Actualmente, el base-escolta encabeza un emprendimiento personal y ansía mantenerse en actividad en nuestra primera división. Ya lo sondeó el albo…

No se trata de algo habitual, aunque tampoco es inaudito que un basquetbolista decida alejarse por motus propio de la rama profesional. Lo cierto, es que Mariano Castets lo dispuso así.

El cuarto, abajo, con la camiseta número 5 de Provincia.

A sus 34 años y después de 21 de andar dando vueltas por el mundo, el base-escolta sintió que era el momento de darle más cabida a la persona que al jugador.

Razón por la cual, dio las hurras a esa partecita suya, siendo su última participación -con buen suceso- vistiendo la casaca de Petrolero Argentino (Plaza Huincul) en el que fuera el último TNA de la campaña 2016-17. Luego, integró el plantel de Provincia en el pasado Argentino de Mayores.

Su cabeza cambió. Ya es otra.

Las pequeñas Maia (8 años) y Helena (2), sus hijas, pudieron más que ese pivote de 2m15 y 130 kilos. Ganaron la pulseada: tendrán a papá al lado, todos los días y disfrutando de cada minuto. Es que Catete priorizó retornar a su Bahía Blanca natal y abordar un emprendimiento personal.

Aunque su divorcio con la anaranjada no es total, sino parcial. Porque el perimetral continúa manteniéndose en forma debido a que su intención es clarita: retornar a la primera división local para 2018.

A nivel profesional me retiré en mayo, jugando una temporada bárbara en Petrolero. Incluso, muchos se preguntaron por qué había dejado de jugar tan abruptamente, pero era algo que por dentro ya venía procesando. Terminé jugando 38 minutos por partido y a alto nivel, por eso llamó la atención mi decisión. No es que estoy hecho pelota, sino que son elecciones. De hecho, Petrolero me esperó hasta último momento, inclusive mejorando todas las condiciones, pero así y todo preferí decir que no y les agradecí. La decisión ya estaba tomada

“La realidad es que tenía ganas de estar en familia. Hace 21 años que estoy en el básquetbol profesional, desde mis inicios en Estudiantes. Y ya tengo ganas de estar en casa con mis hijas, que son lo más importante. Quería estar en el día a día. Cuando la más chiquita empezó a hablar, no estuve presente y eso cuesta. Por eso, cuando terminó la temporada me dije: ‘es el momento’. Mi hija mayor me lo pedía a cada rato, así que me volví a Bahía, encaré un proyecto personal y estoy con mi familia”, reflexionó Castets, feliz.

-¿Nunca dejaste de entrenarte?

-No. Agradezco a la gente de Bahiense del Norte, tanto a los dirigentes como al Colo Navallo que siempre me dejaron entrenar ahí, sea con la categoría que sea: Primera, Juveniles o Cadetes, según como pueda acomodar mis horarios. Me hacía participar mucho. De hecho, hace como tres años que en cada receso de mi temporada profesional me permiten entrenarme en Bahiense. Les estoy agradecido. Ahora, ya empezando a entrenar fuerte para ver en qué equipo puedo llegar a jugar en la primera local de Bahía.

“Estoy entrenando fuerte para ver en qué equipo puedo llegar a jugar”, dijo Catete.

-Claro, porque no es tu intención abandonar la actividad, sino que dejás de lado la parte profesional. Tu idea es jugar el torneo local.

-Exacto. Si se puede y está la posibilidad de seguir compitiendo, que siempre fue lo que más me gustó, por supuesto que estaría encantado de jugar en Primera. Siempre está en danza el tema de los horarios de trabajo, pero me imagino que acá todos lo harán y seguramente los entrenamientos serán de noche. Habrá que acomodarse.

-¿Qué es lo que te saturó de ser profesional?

-No es que me haya cansado de algo en particular. Sino que ya siento la necesidad de estar en mi casa, con mi familia, en el día a día… Por ahí, para cualquier persona es normal estar un domingo comiendo un asado o ir al parque. Pero, para nosotros, no. Por eso, disfruto de andar en bicicleta con las nenas o de llevarlas unos días a Monte Hermoso a pasarla lindo. Durante 21 años, el verano me lo perdí. Cuando tenés hijas, empezás a diagramar todo entorno a ellas. Y que cuando estás afuera, tu nena te diga por teléfono: “papi, ¿cuándo vas a estar durmiendo acá con nosotras?” Me partía el alma. Entonces uno prefiere dedicarles más tiempo.

-¿Qué pasaría si te llama algún equipo local que ya participa de un nivel superior o pretende hacerlo?

-Si fuera un Federal, por ejemplo, es un torneo en el que también hay que viajar. Aunque no sé cuántos son los días en que se está afuera, porque también perdería tiempo en el trabajo y eso no puedo hacerlo. Sino, encantado. Sería, más que nada, por un tema laboral. Igual, todo se puede charlar.

Su último paso en nuestra ciudad, jugando el TNA para Olimpo.

-Al estar entrenando en Bahiense, ¿no te acercaron alguna propuesta?

-Lo que pasa es que nunca dije, fuertemente, que quería jugar en Bahía Blanca. No soy alguien que vaya mucho a los partidos o de que me vean en las canchas. Cuando termina la temporada, estoy mucho en mi casa. Quizá sea un error mío, debería aparecer un poco más para empaparme un poquito. En Bahiense, el Colo me dijo si me interesaba jugar con ellos, incluso hace un tiempo Leandro Ginóbili me lo propuso, creo que cuando se lesionó Zalguizuri. Ahora, en concreto, estoy dispuesto a jugar en cualquier equipo para el año que viene y así mantenerme en competencia.

-Sé que recibiste un llamado de Estudiantes. ¿Te tira más por ser tu club de siempre o escuchás a todos por igual?

-Estudiantes es el club del cual salí y donde jugué toda la vida. Después me fui a El Nacional u Olimpo, por ejemplo. Todos los jugadores pasan por diferentes clubes. En el club que arregle, defenderé la camiseta como si fuese la de Estudiantes, digamos. De hecho, era algo que me destacaban en Olimpo. Es cierto que me tantearon de Estudiantes: les dije que tenía ganas de jugar acá y querían saber si era cierto. Ahora me harán una propuesta y veré, también, si van surgiendo otras. Si le digo que sí a alguno, es para comprometerme de lleno.

-¡Entonces, a partir de esta nota vas a tener que estar más atento al celular!

-Sí (risas). No sé si van a llover ofertas, pero si a alguno le interesa armar un equipito lindo, quiero probar. Nunca jugué el torneo local. La última vez fue cuando estaba el Zeta Rodríguez y tenía 14-15 años. Estoy desactualizado, pero sé que el torneo es fuertísimo, que todos les ganan a todos, que se cobra, se compite y estaría bueno jugar. Si no me da, daré un paso al costado. Pero calculo que en algún lado jugaré.

Los interesados, vayan agendando el número.

Mariano Castes está en línea.

 

Fotos: prensa Petrolero y archivo-Gente de Básquet.

Luciano Mutti

Nació el 5 de febrero de 1975, en Bahía Blanca. Periodista deportivo. Ex diario La Nueva. (21 años) y Revista Encestando (10). Escribe para Gente de Básquet desde agosto de 2016.

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